Geraldina Colotti - Resumen Latinoamericano / Cubainformación.-  Para comentar los resultados de las elecciones parlamentarias, que tuvieron lugar el pasado domingo en Venezuela, conversamos con la intelectual marxista Alexandra Mulino, perteneciente al Colectivo “Economía Política y Revolución” de la Vicepresidencia de Economía Productiva del Psuv, y al Centro Rodrigueano de Investigación Social para la Latinoamericanidad (Crisol), que agradecemos por concedernos esta entrevista.


-¿Cuál ha sido tu trayectoria política?

-En primer término, camarada Colotti, agradezco y mucho la oportunidad que me ofreces; además, de felicitar tu valiosísimo trabajo periodístico a favor de la revolución bolivariana y del pueblo patriota venezolano; en verdad, tu labor es valiente y loable en vista de que ejerces en un país alineado a los intereses del imperialismo estadounidense.

En mi caso, desde los dieciocho años de edad, hoy en día cincuenta y cinco, he sido de izquierda y simpatizante del Partido Comunista; luego, mucho tiempo después, me inscribí en el partido; por razones que sobrepasarían la naturaleza de esta entrevista, mas siempre en el marco de la crítica y autocrítica, nuevamente me encuentro sin militancia partidista propiamente, aunque pertenezco al Colectivo “Economía Política y Revolución” de la Vicepresidencia de Economía Productiva del Psuv que dirige el brillante y honesto camarada Jesús Faría, al Movimiento Pedagógico “Luis Antonio Bigott”, de la Escuela de Educación, de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y al Centro Rodrigueano de Investigación Social para la Latinoamericanidad (Crisol), dirigido por el siempre rector del pueblo Alí Ramón Rojas Olaya.

Nuestro empeño en los años 80, del siglo pasado, en la Universidad de Carabobo (UC) (junto a grandes camaradas como Luis Bermúdez, José Manuel Hermoso, Omar León, Douglas Chourio, José Aponte, Domingo Borges, entre otras y otros) y, después, a mediados y finales de los años noventa, hasta hoy en día, en la UCV (de la mano de camaradas como José Leonardo Sequera, Emma Martínez, Omaira Bolívar, Alí Rojas Olaya, José Gregorio Linares, Belkys García, Johana Rivero, José Antonio Egido, y otros camaradas de la Universidad Bolivariana de Venezuela, UBV), por desmontar teórica y epistemológicamente la matriz pedagógico-filosófica y ético-política del curriculum de corte tecnocrático, neopositivista, relativista, psicologista, alienante y desnacionalizador que se ha impuesto en las universidades venezolanas -con grandes excepciones- irradiando su influencia a otros subsistemas de nuestro sistema educativo, ha sido nuestro norte de lucha.

Justamente, a partir del allanamiento de la Universidad Central de Venezuela, en el año de 1969, por el gobierno de Rafael Caldera, en el marco de la Operación Canguro, hasta hoy en día, la CIA, junto a ONG’S, personalidades académicas, movimientos estudiantiles, etc., continúan luchando por desmontar todo proyecto revolucionario en las universidades, especialmente en las autónomas y algunas experimentales; por ejemplo, vale destacar, que el imperialismo estadounidense legitimado por docentes e investigadores criollos de prestigio (de derecha y de centro-izquierda) luchan encarnizadamente en contra de la teoría marxista (especialmente, la marxista-leninista) y de toda práctica revolucionaria sobre la base del socialismo científico. Tenemos clara consciencia de que al invalidar la lucha de clases, legalizan la “mirada” del “todo vale”, del “perspectivismo”, que favorece los intereses de las corporaciones financieras globales. En esto he andado y sigo.

¿Cuál es tu punto de vista sobre la Revolución Bolivariana?

-A partir del año de 1958 se instauró en Venezuela una Democracia Liberal Burguesa. Su máximo exponente, Rómulo Betancourt, de Acción Democrática (AD), había emprendido una cruenta persecución no sólo contra el ala de izquierda de su partido sino contra otros partidos de las izquierdas como el entonces heroico Partido Comunista de Venezuela (PCV), integrado por grandes venezolanos como Jesús Faría, Eduardo Gallegos Mancera, Gustavo Machado, etc., a fin de consolidar alianzas con los Estados Unidos de Norte América en los ámbitos económico (petrolero y minero), educativo, político y social.

Así, la cultura de las transnacionales petroleras se logró arraigar en la consciencia de muchos venezolanos. Por supuesto, desde la Guerra Federal, con la traición al General Ezequiel Zamora, la Lucha Armada en Venezuela de los años 60 hasta las luchas estudiantiles, con algunos brazos armados, en las décadas de los 70, 80 y 90, del Siglo XX, muchos venezolanos, humildes, de a pie, guardaron en sus memorias la traición de estos sectores políticos conservadores, máxime de AD quien en alianza con otros partidos de derechas, Fedecámaras, la cúpula de la Iglesia Católica, etc., entregaron, nuevamente, al pueblo llano, especialmente, a los campesinos y trabajadores en general.

El cansancio y la frustración de buena parte del pueblo se expresó durante El Caracazo, en 1989. De allí, irrumpe el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías en respuesta a tanto engaño al proletariado urbano y campesino venezolano desde el asesinato de Zamora hasta los atentados, desapariciones forzosas, de miles y miles de combatientes revolucionarios venezolanos. La Revolución Bolivariana, a mi juicio, trata de la continuación de la Guerra de Independencia y Federal (S.XIX), la Lucha Armada y Estudiantil del S. XX venezolano.

Debido al criminal bloqueo económico y financiero, el pueblo venezolano enfrenta enormes dificultades: ¿Cuáles son las estrategias de supervivencias, tanto concretas como psicológicas que ha puesto en marcha como mujer y camarada?

-La pregunta es de sumo interesante por lo siguiente: la misma desvela, muestra, que el proletariado urbano y campesino venezolano es dueño de una gran capacidad de resiliencia que le permite continuar adelante en la dura batalla de la vida. Este es un rasgo cultura que hemos heredado de nuestros antepasados indígenas, africanos y del llamado, despectivamente, pardaje, quienes aprendieron a sortear difíciles escenarios, sin perder la dignidad, durante trescientos años bajo el coloniaje español.

En mi caso, como científica social marxista intento explicar las contradicciones socio-políticas y económicas en términos históricos y de clase, este andamiaje me permite, en mi día a día, reponerme de la inevitable “paliza” psicológica que recibimos a través de los medios de comunicaciones y especuladores económicos en general; además, de la aún injusta división sexual del trabajo imperante.

Los servicios en Venezuela son uno de los puntos débiles; sin embargo, además del bloqueo económico y las sanciones, existen otros factores que contribuyen a agravar estos problemas: el descuido, la corrupción, incluyendo el aumento de la demanda y el nivel de vida de la población que pesa sobre un país que aún tiene una infraestructura subdesarrollada. ¿Cómo ve la situación y qué se debería hacer?

-La pregunta es compleja; por lo tanto, es de suma importancia tomar en cuenta algunas aristas:

a) La ubicación de Venezuela en esta Área Hemisférica dominada por EEUU

b) las características de sus relaciones (sociales) de producción,

c) el desarrollo de sus fuerzas productivas,

d) las culturas del latifundio y el petróleo como rasgos negativos impuestos durante el coloniaje español y la penetración de las transnacionales estadounidenses

e) las presencia de rasgos coloniales y neocoloniales que reproducen los principales aparatos ideológicos del Estado Nacional.

En consecuencia, nuestra objetiva situación de dependencia con el hegemón, ha cercenado el desarrollo de las fuerzas productivas en vista de que se nos ha impuesto una política económica global desde la postguerra hasta hoy, por supuesto, con distintas formas de acumulación e inversiones de capitales. Esta situación deformante a nivel de la infraestructura, se expresa en la estructura de clases con sus respectivas distorsiones culturales que en nada tienen que ver con la médula de la venezolanidad.

Las culturas del latifundio y del petróleo, justamente, se manifiestan en la corrupción, el clientelismo, el amiguismo, el burocratismo como reminiscencias del Estado colonial y neocolonial aún vigentes. De esta manera, en el caso de los servicios públicos, por completo colapsados, no sólo por la guerra económica sino también por estos elementos culturales que obstaculizan la implementación de políticas públicas efectivas en vista de que estos sectores alienados de la población ven en la problemática la oportunidad del negocio pingüe sin importarle el otro. ¿Qué hacer? Pues, aumentar la autonomía relativa del Estado nacional con más intervención y supervisión de aquellos entes y funcionarios encargados de los servicios básicos y necesarios para la sobrevivencia del día a día: el agua, el gas, la luz eléctrica, el transporte público, etc.

El Ejecutivo Nacional no puede obviar este grave problema simplemente delegando tareas a sus principales cuadros altos y medios sin supervisión alguna, incluyendo el propio pueblo. El pueblo es una noción difusa, tramposa, ya que oculta la estructura y la lucha de clases; si bien encontramos un proletariado urbano y campesino aguerrido, noble y profundamente bolivariano, también hallamos un lumpenproletariado alienado, mafioso y subjetivo; de igual manera, una pequeña burguesía completamente antinacionalista y oportunista; donde toda esta estructura de clases conforma y atraviesa el Estado.

Por lo tanto, encontramos, verbigracia, gobernadores y alcaldes con una gran consciencia de clase e histórica y otros profundamente desclasados, esto en una misma tolda política; es decir, el hecho de que pertenezcan (los cuadros altos, medios y el propio pueblo) a un partido de izquierda no significa que tengan consciencia de clase e histórica. Creo que esto es importante tomarlo en cuenta.

Las leyes de la Venezuela bolivariana ofrecen amplias posibilidades de contraloría política y social. ¿Es responsable el pueblo chavista por la situación de los servicios públicos?

-En efecto, la República Bolivariana de Venezuela tiene mecanismos legales importantes que permiten accionar la contraloría política y social; pero el hecho de que la situación de los servicios públicos esté completamente colapsado, no significa que el pueblo chavista sea responsable; más bien que no sepa como denunciar la inoperancia y la corrupción de muchos alcaldes, gobernadores y consejos comunales, es porque la propia cultura política del Estado lo impide, lo obstaculiza.

Por eso, en primer término, las escuelas de cuadros son imprescindibles reactivarlas y, en segundo lugar, el Ejecutivo Nacional debe actuar más allá de la propia estructura del partido; sin importar si trata de un cuadro del partido de turno o no, el peso de la ley debe caer sobre el responsable del problema. Fíjate, durante mi permanencia en la “cola” para ejercer mi derecho al voto una persona (chavista y muy humilde) me decía que tiene por su calle 7 años sin agua; en consecuencia, hubo un alzamiento por su zona hace poco tiempo; en el lugar se apersonó la alcaldesa del lugar; como este señor le reclamó su inoperancia, ésta lo amenazó con llevarlo preso; ¿es esto posible? ¿Qué nos revela en términos de cultura política?

El presidente Maduro anunció algunas prioridades que se abordarán inmediatamente después de las elecciones. ¿Cuáles deberían ser en tu opinión y con cuáles herramientas?

-Los problemas del agua, de luz eléctrica, de internet, del gas y del transporte público son fundamentales porque han destrozado la vida de los trabajadores. Por ejemplo, muchísimos consejos comunales legitiman, junto a alcaldes y gobernadores, el negocio de las cisternas de agua que se cobran en dólares arruinando el presupuesto familiar de los venezolanos de a pie; de igual manera, con el grave problema del internet, máxime en este momento de pandemia donde las clases y otras actividades se realizan vía on line, muchos técnicos inescrupulosos cobran en divisas la reparación o el otorgamiento del servicio.

A su vez, los altísimos costos del transporte público han ocasionado renuncias masivas de personas que laboran fuera de su localidad; lo mismo con el problema de la distribución del gas donde en muchos estados y municipios su valor es impagable. En esta grave coyuntura uno observa como algunos gobernadores y alcaldes no diseñan alternativas a objeto de mitigar el sufrimiento del pueblo trabajador. Lo peor es que la gente de a pie observa la impunidad con que estas mafias operan en las propias “narices” de estos funcionarios. El Estado debe ser interventor y de derecho, necesariamente. El presidente Maduro es garante de la paz y la justicia social, y esto lo ha demostrado con creces; pues, necesariamente, deberá ejercer toda su autoridad moral y política a objeto de detener este grave problema de desmoralización reinante.

¿Cómo viviste el día de las elecciones legislativas 2020? ¿Qué clima ha encontrado?

-Bueno, viví estas elecciones con muchas expectativas; en verdad, necesario es vencer; el rescate de la Asamblea Nacional es de sumo importante para llevar adelante las políticas necesarias que permitan la reactivación económica del país. En verdad, comprendí algo, estas elecciones se deben al valor y la lealtad del pueblo chavista y bolivariano.

Muchos se quejaron de la grave situación económica, de la corrupción, etc., pero también expresaron el necesario apoyo al presidente Maduro. Eso me dejó impactada y con la plena convicción de que de ahora en adelante debemos reescribir el proceso, la revolución, con una profunda carga moral a favor de ese pueblo leal, bolivariano, zamorano y chavista.

¿Qué significa este voto para la Revolución Bolivariana?

-Te repito, este voto del pueblo bolivariano y chavista, significa para la Revolución su oportunidad para reivindicarse ante un proletariado urbano y campesino leal y muy noble en sus sentimientos patrios, a pesar de las circunstancias.

¿Cuál sería tu análisis respecto de los resultados de la votación? Además, ¿Qué piensas sobre la estrategia del imperialismo y de la oposición venezolana para desconocer los resultados?

-La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) Indira Alonzo informó que “se registró un 31% de participación de los electores”. En efecto, la Guerra Económica, la Guerra Hibrida, ha hecho muchísimo daño al país; por supuesto que ha influido poderosamente en el proceso de desmoralización reinante.

Ahora bien, de igual manera, la corrupción enquistada en el aparato del Estado ha intervenido en los resultados; desconocer esta variable tiene dos lecturas o la defensa de intereses personales o la ceguera de clase propia de quien ya no pertenece a los sectores trabajadores. En consecuencia, es necesario aumentar la intervención del Estado; el brazo del Estado debe hacerse sentir y con mucha fuerza; ahora más que nunca a objeto de atajar las graves consecuencias, como le dije, de esta guerra sin precedentes.

En relación al desconocimiento de los resultados electorales por parte del imperialismo estadounidense y de la Unión Europea, forma parte de esta Guerra de Cuarta Generación que ha penetrado en la conciencia de algunos sectores populares y medios que conforman la estructura de clases del país. La situación es preocupante; la baja afluencia de electores puede ser tomado como termómetro político para estos grupos internacionales para seguir justificando la salida del presidente Maduro por todos los medios posibles. Por ende, lo digo y lo sostengo, el Estado Nacional debe hacerse completamente interventor, es necesario salvar el proceso bolivariano en nombre de las mujeres y los hombres del común.

La Columna
Geraldina Colotti - Resumen Latinoamericano / Cubainformación.- “Lo explicaré de una manera coloquial y sencilla.. Estados Unidos odia al Socialismo. ¿Porque? Porque si el pobre progresa lo pueden explotarlos menos. Y el ca...
Geraldina Colotti - Resumen Latinoamericano / Cubainformación.- “Leer Independiza”, la lectura te hace independiente. Este es el lema de la Filven número 17, la Feria Internacional del Libro que se realiza en Caracas del 4 a...
Geraldina Colotti - Resumen Latinoamericano / Cubainformación.- Desde 2002, un decreto presidencial emitido por Hugo Chávez establece que en Venezuela el 12 de octubre se celebra como el Día de la Resistencia Indígena, fun...
Lo último
La Columna
Patriotismo cubano
Gerardo Moyá Noguera*.- Me consta que muchísimos ciudadanos/as europeos y del mundo entero conocen muy poco o nada sobre Cuba. Me refiero a lo que venimos diciendo y denunciando abiertamente casi todos los días. Todos los atentad...
A los dirigentes europeos
Gerardo Moyá Noguera*.- La Revolución cubana podemos afirmar rotundamente que es obra del pueblo cubano y mantenida por sus dirigentes gubernamentales, como Fidel Castro Ruz. Gracias a todos ellos, Cuba y  su pueblo se han mantenid...
La Revista