Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- No hubiera tenido necesidad de sublevarse. Nació en 1750, un día de agosto, en una pequeña comunidad del actual departamento boliviano de La Paz. Con sus padres recorrió aldeas y pueblos vendiendo tejidos de lana, aunque en minas y campos tuvieron la mayor clientela: los indígenas necesitados de la sagrada hoja de coca para mitigar la fatiga y el hambre. Poca ganancia les quedaba al tener que pagar alto tributo, en particular a los curas por la hoja.


Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Lo hizo salir huyendo del país la única dictadura oficial que tuvo Colombia en el siglo pasado, la del general Gustavo Rojas Pinilla. Fue en 1955. Trabajaba en el diario bogotano El Espectador. La culpa fue de “Relato de un naufrago”, una simple noticia convertida en una vigorosa y extensa narración, redactada a partir del dialogo con un joven marinero de la Armada Nacional. Durante 14 entregas narró los pormenores del hombre que pasó varios días en el mar. Y a la dictadura no le gustó la controversia pública que se armó, pues el buque iba atiborrado de contrabando. Para protegerlo, las directivas del diario le propusieron irse a Europa como corresponsal.

“Somos optimistas: es el momento de buscar la paz”

Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Ni en La Habana han dejado su costumbre de madrugar. “Nos levantamos a las 4h30 para despertar a los gallos para que canten”, me dice entre sonrisas Ricardo Téllez, más conocido como “Rodrigo Granda”. Me han citado a las 7am para entrevistar a tres miembros del Secretariado, máxima instancia de dirección de las FARC. Ellos están al frente de los diálogos que adelanta la organización insurgente con la delegación del gobierno colombiano, en La Habana. A este gran salón de una casa de “El Laguito”, donde residen (1), llegan también “Iván Márquez” y “Pablo Catatumbo”. Granda enciende un cigarrillo y bebe la segunda taza de café. Márquez tiene un gran tabaco cubano en la mano, que encenderá “después del desayuno”. Catatumbo sorbe el café y me repite: “Si los tres vamos a decir casi lo mismo, ¿para qué entrevistarme?”.

Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Aunque estaban juntos, a la primera que abracé fue a Olga. “¡Es sensacional encontrarte en una situación totalmente diferente!”, le expresé emocionado. Otras veces habíamos compartido tribunas, en Europa y Cuba. Ella, siempre denunciando la situación de los Cinco antiterroristas cubanos encarcelados en Estados Unidos. 

Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- He dejado pasar unos días para escribir de Aruca. Sí, sobre Francisco González Aruca, un cubano de nacimiento, y “americano por amor a Anita, mi mujer americana. ¡Es que uno enamorado…!”

Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- El 18 de octubre del año pasado se instalaron en Oslo, capital de Noruega, las negociaciones entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC. Iván Márquez, jefe de la delegación insurgente, durante su discurso citó algunas cifras. Hasta la fecha el gobierno colombiano ni ha intentado debatir las expuestas a continuación, a pesar de la imagen que dan del país.

Por Hernando Calvo Ospina*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación.- Al cruzar la calle luchaba hasta con la mediana brisa, que en las ardientes tardes bajaba de la montaña, para que no lo tirara al piso y lo arrastrara. La búsqueda de desperdicios en el basurero que se amontonaba en una esquina, dos cuadras abajo, la realizaba en la mañana. Nunca se le vio pelear un hueso con otro perro o rata. Iba y regresaba con su caminadito típico: como que de medio lado, como que arrastrando las patas, cabizbajo, las orejas caídas y como sin apuros. Ni lo recuperado en el basurero, ni las sobras que le daban en su casa eran suficientes para engordarlo, pues el costillar le resaltaba por encima de sus pelos grisáceos. Mudo, discreto o falto de fuerzas, lo cierto es que no recuerdo haberlo escuchado ladrar. Nadie sabía su edad y menos quienes eran sus padres.

La Columna
Palabras del general Weyler
Gerardo Moyá Noguera*.- "Se me ofrecieron varios para traerme la cabeza de Maceo por 30.000 dólares y ya ve, yo no lo acepté así se mata a los bandidos y aquel era un valiente que había de morir como muri&oacut...