La Jiribilla.- Cuando Ed Haas, periodista del The Muckraker Report y del Ithaca Journal leyó el anuncio oficial de “Los diez más buscados” por el FBI, sospechó que algo andaba mal, pues Osama Bin Laden –supuestamente el principal responsable de los actos terroristas del 11/S, tras los cuales el Imperio desató las carnicerías que aun perduran en Afganistán e Irak– no aparece en la lista.

Por ello contactó al cuartel general del FBI, reclamándoles el olvido. Entonces Rex Tomb, jefe de Publicidad Investigativa del FBI le contestó: “el FBI no tiene evidencia convincente de su conexión con el 11/S”.

Eliades Acosta Matos - Cubarte.- Casi todas las religiones universales consideran al fuego como un elemento purificador. Se somete a las llamas lo que debe ser despojado de contaminaciones, hasta alcanzar un estado de pulcritud ideal. No fue casual que en la Europa medieval el Santo Oficio encendiese las hogueras y las utilizase como antídoto perfecto contra las acechanzas de las herejías. De esta manera cruel, y al precio de inmolar a decenas de miles de victimas, muchas de ellas inocentes, la Iglesia “salvó” la integridad espiritual de su rebaño, manteniéndolo en un perpetuo estado de gracia. El fuego actuó aquí, en mano de aquellos seráficos inquisidores y santos varones, como una eficaz herramienta de control social contra todo tipo de rebeldes y contestatarios.

Duración: 9:30

Sexta parte: el Imperio y los neoanexionistas.

PARTES: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6

Duración: 9:30

Quinta parte: nos habla de su percepción de Fidel.

PARTES: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6

Duración: 9:31

Cuarta parte: su pensamiento crítico con los errores y las actitudes absurdas en la Revolución cubana. Explica a quién dedicó “Ojalá”.

PARTES: 1 - 2 - 3 - 4 - 5 - 6

Josu Montalban - Deia.- La primera vez que oí la palabra pillaje fue por boca de mi padre cuando apenas tenía diez años. Mi padre cultivaba abejas. Muy cerca de la casa en que vivíamos tenía cuatro colmenas de abejas. En verano, debidamente pertrechados con máscaras y ropas compactas, me llevaba a ver cómo trabajaban las abejas. Me decía, "aquí todas tienen alguna misión", y me enseñaba cómo algunas sólo batían sus alas con el fin de airear la colmena cuando el sol y el calor arreciaban. Me enseñaba las abejas que llegaban con el cuerpo cubierto polen y me mostraba a las que llegaban sin ninguna carga visible justificándolas: "O traen agua o traen néctar en su estómago".

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