¿Valores literarios?, ¿qué valores?, nos debemos preguntar cuando leemos o escuchamos hablar de ellos. No hay nada sin su carácter de clase. No hay literatura al margen de las ideas que asisten a las clases, no hay nada fuera o al margen de la lucha de clases. Detengámonos en ello.

… los llamados valores estéticos no son en si el fin de la obra … a través de ellos debían realizarse valores políticos, religiosos, morales. Estos valores que acabo de nombrar no otorgan, por sí mismos, calidad a la obra, pero sin ellos el arte puede ser todo menos arte. Agustín Yañez, autor de Al filo del agua, escritor que publico dicho libro en 1947.

Ahora nos vamos a Europa, otro continente, otras circunstancias, el autor es Mussil, su gran novela Las tribulaciones del estudiante Törless, situada en la primera década del siglo XX, declara: No se trata de mis libros, que pueden ser efímeros, sino de abrir camino a una mayor insatisfacción en los asuntos humanos, de emancipar al relato de su condición de oficio de niñeras. La cuestión principal no es que el arte es algo estético, como si fuera un reino especial, sino que es vivir una forma, una actividad del ser humano, crecer … Lo es alcanzar ese planteamiento …, el arte es algo en lo que tiene sentido una síntesis que se integre, que no comience de nuevo en cada artista, que haga cristalizar a partir de sí mismo una especie de doctrina humana.

En otro momento, denunciando la superficialidad como la enfermedad de su tiempo dice: De nada habría que desconfiar más que de los deseos de acabar de una vez con las complicaciones en la literatura o en la vida.

Yo nací ocho años después que los españoles ganaron mi tierra y, como lo he dicho, me crié en ella hasta los veinte años, y así vi muchas cosas de las que hacían los indios en aquella su gentilidad, las cuales contare´ diciendo que las vi. Sin la relación que mis parientes me dieron de las cosas dichas y sin lo que yo vi, he habido otras muchas relaciones de las conquistas y hechos de aquellos Reyes. Porque luego que propuse escribir esta historia, escribí a los condiscípulos de escuela y gramática, encargándoles que cada uno me ayudase con la relación que pudiese haber de las particulares conquistas que los Incas hicieron de las provincias de sus madres, porque cada provincia tiene sus cuentas y nudos con sus historias o anales y la tradición de ellas, y por esto retiene mejor lo que en ella pasó que lo que pasó en la ajena.

Autor: Inca Garcilaso de la Vega.

Cuando un Estado miembro viola las disposiciones de la Carta o se niega deliberadamente a ejecutar las resoluciones regularmente adoptadas por el Consejo de Seguridad o por la Asamblea General, corresponde que la ONU tome a su respecto medidas, que pueden ser de una triple naturaleza: sanciones, suspensión de los derechos y privilegios, exclusión. … Y si un Estado miembro “infringe de manera persistente los principios enunciados en la Carta”, la Asamblea General puede, por recomendación del Consejo de Seguridad, excluirlo de la Organización. Al no tomar esas diferentes medidas en relación con Israel, la Asamblea General ha faltado, pues, igualmente a su misión…. Conforme a los principios de la Carta, los Estados miembros de la ONU son responsables de la ejecución de las resoluciones que votan el Consejo de Seguridad o la Asamblea General. Esta responsabilidad aparece como solidaria y colectiva. Y, más particularmente, los miembros permanentes del Consejo de Seguridad son especialmente responsables de la ejecución de sus resoluciones.

Del libro Coloquios de Juristas Árabes sobre Palestina. Argel 22 – 27 de julio de 1967.

Soberanía en mi tierra con letra grande / Y no con tinta, sino con sangre a lo largo de la historia / Y ahora viene a mi memoria, lo que les dijo el más grande héroe de las Segovias / Ésta no la discutimos nada más la defendemos / Y es que aquí ya no queremos injerencia de extranjeros / Pues nunca va a ser lo mismo que hable un nica que uno de afuera / Afuera, afuera pueden decir lo que quieran / Pero si están en tierra nica, respeten mi bandera / Bandera azul y blanco que no tiene ni una estrella / Por la que un día Andrés Castro, con dignidad levantó su piedra. De la canción Soberanía.

Todos los lugares de los que vengo / resistieron a sus invasores, no hay hombre libre / con quien / no esté unido por lazos de parentesco; y no hay un / solo árbol / ni una sola nube con los que yo no esté en deuda. / Y mi desprecio / por los sionistas no me impedirá decir que también / fui un judío al que expulsaron de Al – Ándalus, / y que todavía / le encuentro sentido a la luz de aquel ocaso. / En mi casa hay una ventana que da a Grecia, / un ícono que apunta a Rusia, un dulce aroma / que llega de Hiyaz a la deriva, / y un espejo: en cuanto me paro frente a él me veo sumergido en la primavera de los jardines / de Shiraz, Isfaján y Burará. / Y si no es así, uno no es árabe.

Fragmento del poema titulado Carné de identidad. Autor, el gran poeta palestino, Najwan Darwish.

A Miami te fuiste un día, / vendiste tu libertad, / tu vergüenza y tu alegría, / ¡yo se que te pesará!

Versos del poema ¡Ay, qué tristeza que tengo!, del gran Nicolás Guillén, poeta Nacional de Cuba.

Aquí permaneceremos / hambrientos, desnudos, desafiantes, / cantando nuestros poemas, / colmando de manifestantes / las calles furiosas / y de orgullo las cárceles. / Cuando tengamos sed / exprimiremos las piedras. / Comeremos tierra / cuando tengamos hambre. / Pero no nos vamos / ni escatimamos como avaros / nuestra sangre fragante. / Aquí tenemos un pasado, / un presente, un futuro. / Aquí permaneceremos.

Del poema Lo imposible. Autor, el gran poeta palestino, Tawfiq Zayyad.