2ª Parte del ensayo de James Petras “Los intelectuales y la guerra”, título: De dobles demonios y del gran demonio. Editado por Hiru. Colección Sediciones 19.

Si el imperio había conseguido que los “Intelectuales de Izquierda Occidental” fuesen abandonando toda crítica hasta llegar a defender al imperialismo en sus guerras, el terrorismo que llevaba a cabo, las congtínuas violaciones del Derecho Internacional, su punto culminante fue en la guerra de Afganistán. James Petras declara que ese momento es el de mayor degradación, es el de su entrega absoluta, es el de mayor desprecio de principios morales y políticos. Llegaron a considerar la guerra imperialista de recolonización necesaria para acabar con la resistencia, a la que califican de “gentes traficantes y terroristas”. Esos que se proclaman “intelectuales” forman parte del ejército invasor, pero combaten desde la trinchera propagandística, su trabajo es el control de las mentes a las que pueden llegar. Petras pone el ejemplo: “… la cobardía moral estaba enraizada en el silencio intelectual sobre la lucha palestina, y cuando dicen algo hablan de “violencia” en el Oriente Próximo”. La tropa “intelectual de izquierda occidental” no tiene ninguna disposición para mostrarse contraria a la demolición de casas, la destrucción de tierras de labor, el robo del agua, los secuestros diarios de niños, adultos y ancianos, los asesinatos, … de todo lo relacionado con el Pueblo Palestino, esos “intelectuales” no ponen su voz por ese pueblo que se resiste a la invasión recolonizadora.

Compañeros obreros y campesinos, esta es la revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes.

Fidel Castro Ruz (1961)

Ramón Pedregal Casanova.

La Revolución cubana es uno de los sucesos más trascendentales del siglo XX. Una singular utopía, resultado de nuestro ser y en cuyo espacio vital se juntan sueño y realidad, imaginación y terrenalidad, haciendo gala de que ciertamente la cubanidad es también “la pasión por lo posible”.

Del libro Revolución Cubana. Algunas miradas críticas descolonizadas. Coordinador Luis Suárez Salazar. “La pasión por lo posible”, palabras del doctor Eduardo Torres-Cuevas expuestas en su conferencia “Cuba: el sueño de lo posible”.

Biden, ahora que sabemos que tu hijo y tu sois los dueños de los laboratorios en los que se fabricaba la Covid y se enviaba a China con aves migratorias a las que hacíais morir sobre un territorio específico con mecanismos que les instalabais, Biden, hablanos, danos una lección de Derechos Humanos.  

Se infiltra en Cuba como turista, y debido a la generosidad y la hospitalidad de sus autoridades y pueblo pasa por tal cosa. Pero lo cierto, tan cierto que él mismo lo declaró, es que había ido a llevar financiación e instrumental al contrarrevolucionario Payá, que andaba libre por Cuba. Y tuvo que ser él quien lo matase el 22 de julio de 2012. ¿Sabe quién es el referente y responsable de esa muerte? Recordará su nombre: Francisco Carromero Barrios, conocido con el alias de el “fontanero” porque se ha dedicado a espiar a los responsables máximos del partido o lo que sea, el PP, que una sentencia lo declaró Asociación Criminal para Delinquir. El tal Carromero, el “fontanero”, se ha dado de baja en la susodicha Asociación porque los actuales capos del PP tienen sus conflictos con aquellos para quien espiaba nuestro personaje.

Ramón Pedregal Casanova.

En la nota anterior les invité a leer “Los intelectuales y la guerra: de la retirada a la rendición”, de James Petras, y les dije que lo releería, resumiría. Les dejo mis apuntes.

1ª Parte. Introducción.

En la 1ª Parte explica el desarrollo de la decadencia izquierdista de occidente comenzando por Afganistán, aunque advierte que se venía dando desde los años 60 del siglo XX, pues ante la guerra de Vietnam se observó como había intelectuales que apoyaban al aparato militar estadounidense, aunque, eso sí, hasta que se vio que podían perder la guerra, entonces se dieron la vuelta. En la década siguiente se observó que la relación de algunos sectores de la intelectualidad dejaban su comunicación con las organizaciones sociales que estaban en la calle contra la guerra y el racismo y se establecían entorno al Partido Demócrata y su dirección liberal, G. MacGovern.

Después “descubrieron” las “virtudes” del imperialismo con Carter. Fue cuando el antiimperialismo derrotó las dictaduras proestadounidenses de Etiopía, Nicaragua e Irán, más Afganistán, Angola, Mozambique y Guinea Bissau. Entonces el régimen estadounidense se lazó a la guerra de desgaste contra los gobiernos antiimperialistas, ¿el argumento?: eran “guerras humanitarias”, y por eso armaban a la reacción: Savimbi en Angola, “contras” en Nicaragua, Renimo en Mozambique, y los señores de la guerra en Afganistán.

Ramón Pedregal Casanova.

“ … están los judíos, a los que hemos prometido introducir en Palestina, y que dan por descontado que la población local será expulsada en beneficio de ellos”.

25 de octubre de 1919, declaración de Winston S. Churchill.

La Columna