Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce - Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Ahora resulta que en Miami también existe un exilio venezolano. Mueve a risa ver que gente, que van constantemente  a Caracas ,  Maracaibo o Valencia, a ver familia, hacer negocios o simplemente a pasear, regresen a esta ciudad de Miami autoproclamándose  exiliados.  Se fueron, según ellos, huyéndole a la terrible dictadura de Hugo Chávez y sin embargo, regresan a ella tranquilamente sin que nada les pase. ¿De qué  dictadura y de que exilio hablan estos personajes que simplemente se han mudado de Venezuela para Miami?  ¿Será la dictadura que tiene el record de realizar elecciones libres? ¿La misma en donde transmiten emisoras antigubernamentales, circulan periódicos  críticos al gobierno y existen decenas de partidos políticos de oposición?

Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce - Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Allá por los sesenta, una de las afirmaciones que se hacía en las universidades de este país era que en Alemania había ocurrido un milagro económico, le llamaban "El Milagro Alemán".  Aquel país se había recuperado completamente de la devastación en que la guerra lo había sumido. De una nación destruida, como el ave fénix surgió un país próspero económicamente y sano en su alma nacional. Era verdad que aquella nación se había recuperado con una increíble rapidez, pero no hay que olvidar que fue masiva la ayuda que recibió a través del famoso plan Marshall y de otros planes de ayuda. Sin quitarle ningún mérito al pueblo alemán, que lo tiene, si no hubiese habido esa enorme ayuda económica que recibió del extranjero, le hubiese sido prácticamente imposible recuperarse con la fuerza y la rapidez con que lo hizo. Hoy en día sabemos que, a pesar del costo de la adhesión de la República Democrática de Alemania Oriental, es la economía más fuerte de toda Europa y una de las primeras en el plano internacional.

 

Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce - Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Los defensores de la llamada democracia representativa afirman que la economía de mercado, la libertad de prensa y el pluripartidismo son esenciales para que exista una verdadera democracia.  Hay que darle libertad al mercado para que este sea el que se auto regule, afirman.  El mercado, alegan, es algo así como un súper ser que sabe lo que tiene que hacer para mantener estable la economía.  La oferta y la demanda tienen su propio control interno.  Según estas personas, funcionan como un reloj suizo.

Por Lázaro Fariñas*/foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Es normal que las agencias de inteligencia de los estados busquen informaciones en otros países. Es lógico que busquen informaciones que puedan servirle para realizar sus labores eficazmente.

Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- El mismo día en que El Nuevo Herald reportaba en primera plana la sentencia a 5 años de cárcel al "combatiente vertical" Ernesto Montaner, también anunciaba que se iniciaba en Madrid una vista oral  sobre el caso de la compañía Sintel. La verdad es que llama la atención que ambas informaciones hayan sido publicadas, mas todavía en la primera plana de ese rotativo que es, extraoficialmente, el vocero de la ultraderecha cubano-miamense.

Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Aunque fuera en manera jocosa, a manera de broma, el gobierno revolucionario de Cuba debería mandar una delegación de economistas cubanos a España para aconsejar al gobierno español sobre la forma de reestructurar su economía.

Por Lázaro Fariñas*/Foto Virgilio Ponce -Martianos-Hermes-Cubainformación-Cubasolidaridad.- Cuentan que lo mejor que puede hacer alguien sitiado es tratar de crear algún tipo de maniobra desviacionista para poder escapar. Crear algún tipo de ruido por otro lugar que distraiga a los sitiadores, es la mejor opción que tiene el sitiado para poder huir del lugar. Es más o menos igual que tratar de descalificar al oponente en cualquier tipo de debate público en que uno se vea medio perdido. En el primer caso, se logra abrir una brecha por donde poder escapar mientras los enemigos miran para el otro lado y en el segundo, se logra ofuscar al contrario mientras este busca respuestas para defenderse.  El que más y el que menos ha utilizado alguna de esas tácticas cuando se ha encontrado en una situación similar.  En guerras irregulares se utiliza bastante la primera.  En debates políticos se utiliza con frecuencia la segunda.